15 de octubre de 2012

Cuando estás por pasar de los 30...


Foto: Google
Cuando cumplí los 30, me dijeron que la vida empezaba.  Quienes me lo dijeron no se equivocaron en lo más mínimo.  Mi vida arrancó en los 30 de forma inesperada.  Mi gusto por las bebidas alcohólicas cambió radicalmente; antes llegaba a una Mike's© o Smirnoff©.  Empezé a explotar la belleza que tenía sin pulir, tanto así que AHORA, me considero una chica sexy.  Me considero una persona de mentalidad muy abierta y real; lo que ves es con lo que vas a interactuar.  Y así, podría seguir diciendo más, pero no sigo... ¡Jaja!

Lo que voy a confesarles no tiene valor a la posible risa que se le suelte: tengo contrato con el piso de por vida.  ¡Oh sí!  Desde que tengo uso de razón, tengo que darme un golpetazo en los pies, piernas, etc.  Pensará que es algo increíble, pero yo lo he vivido.  Desde que asistía a la escuela, iba a los días de juegos (Field Days), y llegaba con las rodillas echas un desastre.  Ya en sexto grado juré no volver a más ningún día de juegos :/...  Estando en escuela superior, específicamente en el último año de secundaria, UNA SEMANA ANTES de la graduación, limpiando la marquesina de la casa de mis padres, me resbalé y fracturé el dedo meñique del pie izquierdo 0_0... De más está decirles que el pie se me puso como un jamón serrano de hinchado.  ¡UNA SEMANA ANTES!  O sea, ¿y mi desfile de graduación y baile?  ¿Qué zapatos iba a usar?  Gracias a Dios por la bendición de mi madre, que consiguió los zapatos que amé esa noche para poder bailar (consiguió unas tacas de goma, que los cierres eran con velcro en los dedos y en el tobillo) y el efectivo que mis abuelitas me regalaron, que me compré una sandalias planas bien bonitas y cómodas para desfilar en la graduación.

Pero claro que sigo con los cuentos; en una de las caídas, tuvieron que enyesarme el pie a mitad (no recuerdo la edad).  Ahora que estoy casada, he continuado con las caídas, las cuales han asustado muchísimo a mis familiares y amistades como a compañeros de trabajo.  Cuando tuve 29, salía de casa de mi suegro para ir a trabajar, y, al parecer, pisé en falso, y me fui de boca; por no querer darme en la cara, puse las manos y arqué la espalda hacia atrás de tal manera que pensé que quedaría paralítica o algo así 0_0...  Ajá...  Así pasó: fue martes y por el resto de la semana no fui a trabajar porque tenía las dos rodillas hinchadísimas y apenas podía caminar; me inyectaron en el hospital y me mandaron medicamentos y descanso.  ¡Que susto pasé, gente!  Mi esposo salió despavorido al sentir que yo había caído al suelo.

Ahora, tres semanas antes de llegar a los 31, me dí el lastimón más doloroso de mi vida, que hasta dejé de respirar por un momento.  Yo me decía: "¡Wow, Marlyn!  Vas a llegar a los 31 "safe", sin un solo golpe en los pies."  Sí, claro...  Créetelo...  Cómo les explico que me lastimé el empeine del pie izquierdo; hasta ahí llegó mi pie y mi casi entrada a los 31 invicta...  ¡Ay Dios!  Estaba brincando como nena pequeña, descalza :/...  Oh no... Pues sí...  Me lo traté lo mejor que pude para que fuera sanando.  Aún me duele y según los expertos, va a tardar en sanar.  Ya después de un poquito más de un mes, he podido ponerme mis plataformas y tacas.  Trato de andar en zapato plano, descansar el pie y darme masaje aunque me duela, pero sé que será por mi bien.

Todo aquel que se sienta identificado con tener contratos con el piso o los pies, ¡que levante la mano! \*v*/

¡Ta-ta!

1 comentario:

  1. hey amiga te entiendo muy bien , y tienes toda la razon las idea de tener 30 me austaba jaja pensaba q hiria de caida jajajaja (las tonterias q uno piensa , y es q le tenemos mieso a ponernos viejos ) pero ahora realizo que es comenzar de nuevo , es ver la vida desde otra perspectiva un poco mas interesante , no diria madurar diria crecer como seres humanos ... i love mas 30.... bueno ya le sume un 1 jaja

    nada chica love your blog !!
    tqm

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