29 de octubre de 2012

Lo mejor de dos mundos


Recientemente en el trabajo, un compañero recibe la visita de unos familiares que le dejan a su cargo por unos días a sus pequeños, con una lista de cosas para hacer.  A todas estas, yo estoy tan envuelta en mis quehaceres laborales y empieza a hablarme en susurros esta compañera sobre la visita y me llama la atención diciéndome sobre la lista.  Yo me quedo con cara de "Say what? I can't believe you...", pero tenía TODA la razón.  Los familiares del compañero se van, y mi compañera y yo nos viramos hacia el compañero y le decimos "No, eso no sucedió".  A él no le quedó de otra que decirnos en palabras resumidas que lo que habíamos escuchado era cierto, que había sucedido y que no nos quedaba de otra que creer lo que había ocurrido con la visita.  Inclusive, nos enseñó y leyó parte del listado.  Estos padres llevan una vida estilo película "Pleasantville", donde todo es perfecto y fríamente calculado.  Yo me quedé en una pieza porque, en pleno siglo 21, existen personas como esas, que, quizás no tuvieron una vida "perfecta y fríamente calculada", y, quieren AHORA, dársela a sus hij@s y, quien sabe, niet@s si llegan.  Y, por querer dar este estilo de "vida" lo que están criando es gente creída (pienso yo), y es donde se debe tener mucho cuidado.  Los muchachos son eso mismo: muchachos.  Unos nacen sabiendo, por así decirlo, lo que quieren ser; otros no, y es aquí donde pueden surgir los problemas y desilusiones y salgan a relucir las "ovejas negras" y/o los "rebeldes" en las familias.  Pienso que se le debe dar los mejor de los dos mundos como dicen por ahí.  No se debe ser tan rígidos pero tampoco tan liberales; no se puede ser extremistas.  Es aquí donde se prueba el sentido común y la lógica, no la mente de "La-la Landia".

Recuerdo que a mí, a mis hermanas y hermano nos criaron con la verdad.  Siempre hubo expresiones de amor, pero NADA de amamantamientos ni preferencias.  Cuando había que destacar algo se destacaba y cuando había que pulir algo, se pulía.  Era en aquel momento cuando se ponía en práctica lo mejor de los dos mundos: rigidez y liberalismo.  Yo no tengo hij@s, pero, cuando llegue ese momento, procuraré criarlos en lo mejor de los dos mundos, tal como me criaron a mí.  Soy funcional en y para la sociedad y hago muchas cosas que me gustan hacer, como lo es este blog y, lo que me ha surgido en el camino aprender, he metido mano sin esperar mucho por otr@.  Me enfoco en aprender y no depender de otr@.  ¡Hasta cambiar gomas he aprendido a hacer!

Recuerden siempre: lo mejor de los mundos es igual a equilibrio y sensatez.

¡Ta-ta!

15 de octubre de 2012

Cuando estás por pasar de los 30...


Foto: Google
Cuando cumplí los 30, me dijeron que la vida empezaba.  Quienes me lo dijeron no se equivocaron en lo más mínimo.  Mi vida arrancó en los 30 de forma inesperada.  Mi gusto por las bebidas alcohólicas cambió radicalmente; antes llegaba a una Mike's© o Smirnoff©.  Empezé a explotar la belleza que tenía sin pulir, tanto así que AHORA, me considero una chica sexy.  Me considero una persona de mentalidad muy abierta y real; lo que ves es con lo que vas a interactuar.  Y así, podría seguir diciendo más, pero no sigo... ¡Jaja!

Lo que voy a confesarles no tiene valor a la posible risa que se le suelte: tengo contrato con el piso de por vida.  ¡Oh sí!  Desde que tengo uso de razón, tengo que darme un golpetazo en los pies, piernas, etc.  Pensará que es algo increíble, pero yo lo he vivido.  Desde que asistía a la escuela, iba a los días de juegos (Field Days), y llegaba con las rodillas echas un desastre.  Ya en sexto grado juré no volver a más ningún día de juegos :/...  Estando en escuela superior, específicamente en el último año de secundaria, UNA SEMANA ANTES de la graduación, limpiando la marquesina de la casa de mis padres, me resbalé y fracturé el dedo meñique del pie izquierdo 0_0... De más está decirles que el pie se me puso como un jamón serrano de hinchado.  ¡UNA SEMANA ANTES!  O sea, ¿y mi desfile de graduación y baile?  ¿Qué zapatos iba a usar?  Gracias a Dios por la bendición de mi madre, que consiguió los zapatos que amé esa noche para poder bailar (consiguió unas tacas de goma, que los cierres eran con velcro en los dedos y en el tobillo) y el efectivo que mis abuelitas me regalaron, que me compré una sandalias planas bien bonitas y cómodas para desfilar en la graduación.

Pero claro que sigo con los cuentos; en una de las caídas, tuvieron que enyesarme el pie a mitad (no recuerdo la edad).  Ahora que estoy casada, he continuado con las caídas, las cuales han asustado muchísimo a mis familiares y amistades como a compañeros de trabajo.  Cuando tuve 29, salía de casa de mi suegro para ir a trabajar, y, al parecer, pisé en falso, y me fui de boca; por no querer darme en la cara, puse las manos y arqué la espalda hacia atrás de tal manera que pensé que quedaría paralítica o algo así 0_0...  Ajá...  Así pasó: fue martes y por el resto de la semana no fui a trabajar porque tenía las dos rodillas hinchadísimas y apenas podía caminar; me inyectaron en el hospital y me mandaron medicamentos y descanso.  ¡Que susto pasé, gente!  Mi esposo salió despavorido al sentir que yo había caído al suelo.

Ahora, tres semanas antes de llegar a los 31, me dí el lastimón más doloroso de mi vida, que hasta dejé de respirar por un momento.  Yo me decía: "¡Wow, Marlyn!  Vas a llegar a los 31 "safe", sin un solo golpe en los pies."  Sí, claro...  Créetelo...  Cómo les explico que me lastimé el empeine del pie izquierdo; hasta ahí llegó mi pie y mi casi entrada a los 31 invicta...  ¡Ay Dios!  Estaba brincando como nena pequeña, descalza :/...  Oh no... Pues sí...  Me lo traté lo mejor que pude para que fuera sanando.  Aún me duele y según los expertos, va a tardar en sanar.  Ya después de un poquito más de un mes, he podido ponerme mis plataformas y tacas.  Trato de andar en zapato plano, descansar el pie y darme masaje aunque me duela, pero sé que será por mi bien.

Todo aquel que se sienta identificado con tener contratos con el piso o los pies, ¡que levante la mano! \*v*/

¡Ta-ta!

14 de octubre de 2012

Celebrando... ¡Latina al poder!

2012 ©-Dímelo cantando, el blog & Myrjurip


¡¡Y estoy que brinco en un solo pie!!

Al fin pude suscribirme a dos de los muchos directorios para blogs.  Uno se llama "Blogs by Latinas", una comunidad femenina y bloguera, ¡como yo!  Hay de todo como en botica, así que, a apoyar lo latino, máxime si viene de nosotras las chicas, ¿no?  El otro es "Latina Bloggers Connect", comunidad muy parecida a la que ya mencioné; están al tanto de lo que ocurre en la blogósfera latina.  Por ahí seguiré buscando otros directorios y les dejaré saber...  Lo mejor de todo es que son gratis estas suscripciones, por lo menos en estas dos a las cuales estoy ya suscrita y que espero que "Dímelo cantando, el blog" aparezca prontito en los respectivos directorios.

Si obesrvan a la izquierda de esta entrada, verán los "badges" (creo que se dice "chapas" o distintivos")...

Les dejo un "preview" de lo que les hablo...

2012 ©-Dímelo cantando, el blog & Myrjurip













2012 ©-Dímelo cantando, el blog & Myrjurip


















¡Ta-ta!

8 de octubre de 2012

El cuidado y el coraje


Me imagino que se estará preguntando: "¿De qué hablará ahora?", "No tengo ni idea a que se refiere.", "Que tema extraño..."...  Bueno, para mí no es extraño, es algo que viví y es un pequeño desahogo que haré.

Hace poco choqué mi auto porque ¡me fallaron los reflejos!  ¡¿Que qué?!  Sí, así mismo, y no es la primera vez.  Hace dos años me pasó similar; esa vez choqué tan fuerte que el auto que tenía no volvió a encender.  Lo más curioso de aquel entonces fue que me quedé dormida con los ojos abiertos como búho en la noche.  Esta vez fue en el estacionamiento del lugar donde trabajo.  ¡Que desastre y que bochorno!  Pensé que el auto que choqué se había movido, entró mi mente en un lapso del más allá, y, ¡zas!, desperté con el ruido del choque.  Yo no soy persona que conduzco y me maquillo, o conduzco y estoy con el celular en la mano; esas son malas costumbres que causan accidentes de una magnitud muy fea.  Pero, bueno, choqué el auto, lo dejé sin claxon y feo que quedó. Me dí cuenta que no le suena cuando lo fui a cerrar con el "beeper".  Cerró pero no sonó.  Dobló el marco, según mi padre y partió la barra donde está soldado el gancho del bonete.  Tanto así que se perforó el condensador, así que no hay aire acondicionado porque se escapó TODO el gas.

¡Ay bueno!  Lo positivo de todo fue que no me pasó nada mayor ni menor, igual que al auto que le dí como a su chofer.  No voy a negar que me preocupa el costo, pero eso es algo que vendrá cuando vaya a solucionar el asunto.

Ahora, ¿por qué titulé esta entrada así?  Soy muy, pero MUY cuidadosa, con mis cositas; quien me conoce sabe por qué lo digo.  El carro es esencial, no lujo, en mi vida; con él voy al trabajo, salgo a disfrutar con mi esposo, mis amistades, ver a mis familiares, me resuelve en las emergencias y me regresa a mi casa.  Sin carro, mi historia sería otra.  Si fuera por mí, estaría en bicicleta TODO el tiempo, PERO, llegaría toda sudada y eso no es.  ¡Jaja!  Digo, me FASCINA la bicicleta, pero no es opción en estos momentos que no sea para ir a correr por diversión.

Así quedó el auto:

2012 ©-Dímelo cantando, el blog & Myrjurip
2012 ©-Dímelo cantando, el blog & Myrjurip











2012 ©-Dímelo cantando, el blog & Myrjurip
En fin, ya les contaré en otra entrada el resultado de todo esto.

¡Ta-ta!

1 de octubre de 2012

La hamaca...

Yyyyy, ¡volví!  ¡Tanto tiempo!  Lo sé: l@s tenía en el abandono total.  Malo, malo...  Prometo mantenerlos semanalmente con buenas lecturas...  Vamo' al mambo...

A ver, ¿quiénes de ustedes tiene una hamaca en su casa?  Les cuento que yo tengo una y vivo enamorada de ella.  ¡Son tan cómodas!  Puedes pasar horas en ella y, ¡ay de quién te pide que te salgas de ella! ¡Jaja!

Las hamacas son mágicas; son cultura también.  Fueron nuestros ancestros indígenas quienes las crearon para poder dormir, luego nuestros gloriosos jíbaros las perfeccionaron y, sí, dormían en ellas.  Eso de dormir en una cama no existía en el tiempo indígena y los jíbaros no tenían dinero para costear una.


2012©-Dímelo Cantando, el blog/Myrjurip
Recuerdo en mi niñez, en casa de mis abuelos maternos, que tenían una en la marquesina.  Si estábamos la trulla de niet@s, ¡que peleas formábanos por estar en ella!  Ahí salía "Abuelita" a repartir fuete y turnos...  Jiji...  Y en cada turno, había tiempo de espera y toda la cosa.

Ahora, de adulta, compré una, porque ansiaba una hamaquita...  ¡Que ricas son!  Y no son caras (costosas).  Me salió como en $22 con el IVU (impuesto gubernamental que se le suman a las compras en Puerto Rico)...  ¡Ay, mi hamaquita!  ¡No la cambio por nada!  Es única, mágica y especial; me hace recordar mi niñez y me hace soñar; me hace sentir mejor.

Mientras escribía esto, lo hice desde ¿dónde?  Por supuesto, mi querid@ lector/lectora: desde mi hamaca.

No se crean: ya la he compartido; no me hace más hacerlo, porque la comparto de todo corazón para que otr@s sientan otras emociones, mediten, reflexionen...  En fin, lo que quieran hacer, hasta dormir si quieren.

¡Ta-ta!