15 de julio de 2013

... ese comentario fuera de lugar...

Y cómo revienta, porque quien lo hace, por más gracioso que quiera hacerlo parecer, no le sale.  Por eso, muchas veces pienso las cosas antes de decir.  Por ejemplo, si veo que la persona no se siente bien anímicamente, en vez de decir cualquier barrabasada, mejor pregunto qué puedo hacer para ayudarle, para que se sienta mejor.  Uno no sabe, porque muchas veces las personas no exteriorizan cómo realmente se sienten, y, en mi caso, prefiero hacer cualquier aclaración como: "Estuve notando tal cosa, pero no me atreví a decirte algo con tal que te sintieras mal."  Oígame, ¡que muchas puertas y corazones se han abierto conmigo!  Eso, gente, se llama tacto.  Creo que no se ve para nada bien el que uno se ponga a hacer comentarios, que quedan muy fuera de lugar.  Uno debe (aunque podría poner tiene que) cultivar el tacto. Uno lo que debería (podría) hacer es echarle el brazo, darle una palmadita o pasarle la mano a esa persona. Hacer comentarios que se cataloguen como "fuera de lugar", no deben (no pueden) exisitir en nuestro sistema.  Es que he visto esto tantas veces.  Por ejemplo, a un buen amigo mío le paso: sé que no había estado anímicamente bien y le han hecho el comentario que no era apropiado en ese momento;  lo miré y dije: "Fulano, me amparo en la quinta enmienda."  (La expresión "quinta enmienda" significa que ni de un lado del otro se está de acuerdo; posición neutral ante un asunto.)  Me ha pasado a mí, que me hacen los comentarios cuando estoy cerca a los "días difíciles".  A ver, ¿te gustaría que te hicieran llorar?  Bueno, no creo que a nadie le gusta que le hagan llorar por comentarios fuera de lugar; todo lo contrario.  Mire, eso se llama "disparar de la baqueta".  No se puede ser irreflexiv@.  Hay que pensar las cosas.  Si no tiene nada edificante que decir, cállese la boca y coma.

¡Ta-ta!

8 de julio de 2013

La importancia de un buen maquillaje

Esto va para las chicas, aunque también los varones deberían prestar atención.

Observé no hace mucho a esta chica que tenía una sombra (colorete en polvo) puesta, muy bien difuminada, pero, ¡no tenía rímel puesto! :O  No, no, y no... Inaceptable para mí...

Chica/mujer que me lees: si vas a ponerte sombra en los ojos, ponte rímel.

Otra cosita que observé era que no tenía puesto más nada de maquillaje, ni rubor ni labial.  ¿Y así salió de su casa?  Pues sí... Pobrecita...

Recientemente he descubierto cuanta magnitud tiene el maquillaje en mi vida, en especial porque, no solo define mis facciones, sino porque hace que me sienta diferente y bella.  No es que no me guste o agrade sentirme a gusto en mi piel al natural, pero, por más sencillo que sea el maquillaje, me siento a gusto.  Igual muy buenas amistades me prefieren sin maquillaje, incluyendo mi esposo.  Pero, por otro lado, mi trabajo exige que esté presentable, por lo que considero un reto para mí el maquillarme y verme bien puesta.

No hay cosa que se vea fuera de lugar que un rostro mega brilloso. ¡Ja!  Aquí veo volando las servilletas y hojitas de arroz.  Son un éxito, en especial para las que vivimos en el trópico, donde la humedad y la dieta son la orden de cada una de nosotras.

Hablemos de las famosas bien puestas.  Hay una chica que admiro muchísimo.  Es mi heroína en cuanto a presentación se refiere.  Hablo de Kim Kardashian.  Say what?!  Pues sí!  Me encanta como se ve.  Tiene un rostro digno de admirar y de envidiar al mismo tiempo.  NUNCA la he visto mal puesta, ni tan siquiera cuando va a la esquina o sale a hacer ejercicios.  Sí, sí… Ya sé lo que está pensando: ¿será una fan?  Pues sí.  Es más, con razón Kayne West está loco con ella…  ¿Por qué hablo de Kim?  Bueno, ella se arregla, pero cuando la arreglan, es otra cosa; ella sabe arreglarse y definirse y saben arreglarla y definirla.  Aquí les dejo par de fotos en donde se ve espectaular, pero, fíjense en donde no tiene ni gota de maquillaje.  ¡¡Es la misma!!  Es mi apreciación…

Ahora, hablemos de las que quizás no saben arreglarse o, han caído en las manos incorrectas.  Oye, ¿que me dicen de los ojos mapaches?  Sí, esa área blanca debajo de los ojos.  Miren estas fotos:
¿Ahora entienden a lo que me refiero con los ojos mapaches?  Es el área que siempre le damos más atención, porque es el punto focal, es donde están nuestros ojos hermosos, pero, ¡bendito sea Dios!,  utilize un corrector más oscurito o que empareje con el tono de su piel, no uno más claro que su piel.  Y, trate de no sobre maquillar los ojos.  Hay mujeres que les funciona el corrector en pasta; en mi caso, yo no puedo usar ese, lo tengo que usar líquido.  Utilizo, para aquellas que interesen probar, el corrector líquido de la línea de Maybelline, Fit, #20-Sand Sable.  Lo probé y me casé con él hace meses.  Tiene excelente cobertura para mis ojeras, que son heredadas.  Usando el corrector en pasta, veía cómo se me cuarteaba y se veía feíto al cabo del medio día de transcurrido.  También utilizo lo último en la avenida:  el perfeccionador de piel BB, de Maybelline también, en tono Light Sheer Tint.  Lo uso a diario, para maquillarme para el trabajo; ¡me encanta!.  Se preguntaran si uso base.  Claro que la uso, solo en ocaciones especiales.

¿Mi recomendación?  Algo que me ha ayudado muchísimo es ver vídeos en Youtube de automaquillaje (ej., Makeup Geek & Mimi Ikon), y, el tomar clases de maquillaje.  SIEMPRE se aprende, chicas.  No hay mejor inversión que la que uno haga por uno mismo.  Piensa en sacar lo mejor de ti.  Ayudará a que, si no te siente bien, te sientas súper y te ayudará con la autoestima.  Varones, si no saben como presumir de su pareja, es momento que empiecen a buscar la forma de hacerlo.  No confundan el presumir con el celar; son dos acciones y sentimientos muy distintos.  Presuman a su pareja para que se vea bella, ¡espectacular!  No imaginan lo importante que es para las mujeres esto.  Al igual que si a ustedes les dicen que se ven bien, que huelen bien, etcétera, lo mismo aplica para nosotras.  Sentimos y padecemos igual.

¡Un abrazo!

¡Ta-ta!

*Nota aclaratoria: ninguna de las famosas aquí expuestas, nombres y compañías me pagaron por mencionarlos.  Son puras observaciones personales.*

1 de julio de 2013

La generación princes@



Hablemos de los princesos y princesas, generación actual.

Recientemente navegaba por Facebook y me topo con una situación de una muy buena amiga que, por así decirlo, tiró al medio (según nos expresamos los boricuas) un asunto que, bien pudo haberse descargado en algún otro lugar.  Resulta que salió de viaje por un asunto de su trabajo y, al regresar, encuentra su casa “patas arriba”, y pues, claro que no pensó que había pasado lo peor, ya que, había dejado la casa al cargo de sus hijos.  La pobre, que llegó muerta del cansancio, se puso a limpiar el desmadre, pero, como les cuento, se descargó en su cuenta de Facebook.  Obviamente que los comentarios no se hicieron esperar, reaccionando a lo ocurrido y que, unos de sus hijos, reaccionara.  Lo que más coraje me causó fue el hecho (y, amiguita linda, si estás leyendo esto, me disculpas) de que esta excelente mujer comentara que “quizás no te he criado como es debido.”  ¡¡Espérate un momento!! ¿¡Cómo es que le dices eso a tu hijo, a quien consideras un adulto responsable y, le dejas a cargo TU casa en lo que vas a trabajar y, al regresar, te topas con el chiquero?!

En mi casa, TODOS limpiábamos, y ¡ay de quien no lo hiciera!  Las correas, chancletas y palos volaban en forma de disciplina.  No habían salidas ni gratificaciones si no se limpiaba la casa.  Cada cual en mi casa, TENÍA que limpiar su cuarto, tender la cama al levantarse, limpiar las ventanas y escrines del cuarto, el abanico, si el cuarto tenía aire acondicionado, limpiar el filtro.  Adicional a esto, fregar, sacar la basura, recoger y limpiar las áreas comunes de la casa (baño, sala, comedor, cocina, “family room”, marquesina, frente de la casa).  Si mi mamá salía, dejaba ropa lavando y decía que había que tenderla, recogerla, doblarla y repartirla.  A la hora de limpiar el jardín, el trabajo era de todos.  Y aquí hablo de limpieza nada más, porque cocinar y otras tareas, las hacía mi mamá.  Al menos, puedo decir con mucho orgullo, que mis hermanas y yo aprendimos algunas cosas básicas de costura (coser y poner botones).




La mentalidad, que encuentro muy lamentable en pleno siglo 21, de que TODO lo que es la casa en cuanto a limpieza y cocina le toca a la mujer, es una cerrada.  Sí, leyó bien: cerrada.  Digamos que la mujer vive sola: no hay problema.  Pero, bendito sea Dios, si se casa, y tiene que trabajar a tiempo completo, ¡caramba!, ¿que canto se le va a caer al varón por realizar una que otra cosa en la casa?  Lo que quiero decir es que, el trabajo de mantener una casa es de los que viven allí, a menos que se contraten los servicios de una ama de llaves o empleada de limpieza.  Pero si su bolsillo no es tan agraciado para contratar dichos servicios, es SU responsabilidad mantener su casita limpia y agradable, no solo para usted, sino para los que vivan con usted, a menos que usted viva sol@, pero es su casa.  Segurita estoy que si gusta de tener visita en su casa, no va a tener su casa hecha un desastre.

Joven que lee: créeme que no se te va a caer un canto por limpiar y ayudar en el techo que con tanto sacrificio te han dado tus padres.  No seas un princeso o una princesa.  Si no naciste en una cuna de oro, mete mano.  Bien la Biblia dice que 'honres a tu padre y a tu madre, que es el primer mandato con promesa'.  ¿Por qué?  'Para que te vaya bien y dures largo tiempo sobre la tierra.'  Existes porque eres una bendición de parte de Dios para tus padres, que tanto te anhelaron.  Mete mano.  Actúa.

¡Ta-ta!