29 de mayo de 2013

Al que le caiga el sallo...

"Al que le caiga el sallo, que se lo ponga..."  Así dice un refrán popular, utilizado alrededor del mundo, me atrevo a decir, diariamente.  ¿Se ha preguntado alguna vez a qué se refiere esto?  Sencillo: cuando no se quiere decir algo directamente, se utiliza este "mecanismo" para decir cosas, sea de forma positiva o negativa.  Esto es lo que se conoce como palabras indirectas.  Cuando usted no quiere que otr@s se enteren de quien hablan, a quien le habla o a qué o quién se refiere, utiliza las "indirectas".  ¿Mi opinión?  Bueno, si usted se siente segur@ de lo que es y tiene, no debe haber razón para que las "indirectas" le molesten, se sienta aludid@, etc.  Ahora, como todo en esta vida (y es aquí cuando me río mentalmente), hay personas que se sienten aludid@s y otr@s no.  Llegan hasta pensar lo que no es.  ¡Qué locura! Si su nombre no aparece, no es mencionado, ¿porqué sentirse aludid@?  Mire, si usted sabe en donde está parad@, siga su camino.  ¿Porqué amargarse la existencia?  ¡La vida es bella!  Propóngase edificar la vida de su prójimo, no destruirla.  ¿Le parece atractiva esta idea?  ¡Actúe!  Se sentirá mejor; sentirá que su vida tiene un verdadero propósito.  Póngase de meta hacerlo todos los días; no creo que le tome tanto tiempo realizarlo... ¡Ta-ta!

2 comentarios:

  1. Estás hablando de mi? Jajaja Nooo es cierto! Jiji Estoy de acuerdo. Hay que seguir pa'lante y no hacer caso a las indirectas. A fin de cuentas, si no es contigo para qué picarte? ;)

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  2. Jajaja!!! Por qué te picas, mujer? Jijiji.
    Esto es un problema de estima que la mayoría de las personas tienen. No hay mejor solución que buscar y apoyarse en Dios, buscar ayuda profesional y rodearse de gente que tengan las mejores intenciones para con uno...

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