17 de mayo de 2015

Review: MayGlamBag de Ipsy

Como mi curiosidad por el maquillaje es GRANDE como la palabra, decidí intentar este servicio provisto por Ipsy (www.ipsy.com) y ver como va.

Siendo honesta, la suscripción tiene un costo de $10.00 mensuales, cobrados a principios de mes.  El costo de envío es complementario (sendo alivio).  Te hacen unas preguntas al crear la cuenta como qué tipo de cabello tienes, color de cabello, color de piel, si padeces de alguna condición en la piel, etc.  Los productos que te enviarán el próximo mes de haberte suscrito, serán de acuerdo a las preguntas que respondiste al crear la cuenta.

Aquí mi "review" de los productos que me enviaron...

1. Balanced Guru Hair Oil-huele riquísimo, aroma agradable.  Es un producto 100% orgánico, que ayuda a controlar el "frizz" que toma el cabello, los rizos, y, quienes vivimos en el trópico, esa es una pelea que tenemos cada vez que nos arreglamos el cabello en casa.  Es para todo tipo de cabello, es liviano, humecta y deja mucho brillo.  Hay que tener mucho cuidado con la cantidad que se sirva ya que es bien concentrado y, no tener cuidado con la cantidad que se sirva, puede conllevar a que el cabello quede con demasiado aceite, y, lo que se quiere es todo lo contrario.  Encontré que es un excelente producto.

2. Jesse's Girl Pure Pigment Eye Dust-el color que me enviaron fue "brown sugar".  Honestamente, no soy muy fanática de sombras sueltas (en polvo), porque son muy concetradas.  Prefiero las paletas, cuartetos, triples o dobles compactos de sombras.  Ahora, tiene muy buena pigmentación y fijación.  Puede usarse como base en la cuenca móvil del ojo para cuando se vaya a crear un efecto ahumado en los ojos. Al ser bien concentrado (porque es suelto), hay que tener cuidado con lo que se sirve en la brocha.  Si tomas poco con la brocha, aplicas y ves que te hace falta, te sirves un poco más.  Es mejor así que tomar demasido y tener que estar difuminando por un rato en lo que logras el tono que quieras.  Es excelente producto para aquellas que gustan usar sombras sueltas.

3. Urban Decay Revolution High-Color Lipgloss-OMG!!! Que producto tan brutal!!! Me encantó muchas veces!!! Trae un lápiz que es un fijador (primer) para que el labial te dure bastante; se mantiene suave, no se parte ni se siente seco, es transparente y a prueba de agua; aplica suave en los labios y luego, aplicas el labial de tu preferencia.  El labial, aparte de ser brilloso, hace lucir los labios má rellenos.  El que probé fue el rosado (Failbait).  De más está decirles que estoy ansiosa por probar el violeta (Bittersweet).  Por Sephora no puedo andar porque soy capaz de preguntar si tienen los otros 12 tonos de está línea.  Soy tremenda, lo sé!!! Jejejejejeje... 

4. Chella Eyebrow Color-lápiz para cejas.  Tengo unas cejas bien pobladas pero cuidadas.  Me crecen bien rápido.  En cuanto al lápiz, lo encontré como otros que he usado.  El color que me enviaron fue "taupe", que va bastante bien con el tono de mi rostro y cabello.

5. Nuxe Reve de Miel Face Cleansing and Make-Up Remover-huele a miel acaba de extraer.  Es un producto que calma y suaviza las pieles secas y sensibles y que ayuda a remover el maquillaje.  Sinceramente, no me agradó mucho.  Tuve que usar bastante producto para remover el maquillaje y el labial no salió con facilidad.  Mejores limpiadores he probado y con mejor fragancia.  Si tienes piel seca o sensible y buscas un limpiador y desmaquillante, este puede ser una opción.

En conclusión, aquí el orden de lo más que me gustó a lo menos que me agradó:
Urban Decay Revolution High-Color Lipgloss-Balanced Guru Hair Oil-Jesse's Girl Pure Pigment Eye Dust-Chella Eyebrow Color-Nuxe Reve de Miel Face Cleansing and Make-Up Remover

¿Vieron que bella la carterita que me enviaron?  Ahí vinieron los productos empaquetados... Cute!!!

Espero que hayan disfrutado de esta entrada.

Próximamente, vengo con otro "review" de productos Maybelline New York que compré en oferta...

*Ni Ipsy ni ninguna de las marcas mencionadas me han provisto paga por criticar sus productos.  Esto lo he hecho de forma voluntaria.*

2 de febrero de 2015

Cazando canguros a último momento... Realidad boricua...

Hablando de fin y principio de mes, heme aquí…

Hablemos del folclor boricua, ese que vuelve locos a todos los boricuas…  Manita arriba porque a mí me vuelve loca…  Pero, ¿qué folclor boricua es del que hablo?  No se equivoque, mi querid@ lector/a, que no me refiero a la música, a lo antiguo como lo es el Viejo San Juan ni mucho menos a personas importantes del país que han pasado a la historia y tuvieron mucho que ver con el verdadero folclor.  Me refiero a la costumbre… de… dejar TODO, pero TODO para último momento.  Me provoca ir a cazar canguros a Australia.  ¿Ahora entienden el título de esta lectura?  ¡Ah!  Sigo…

Resulta que, los boricuas, son expertos en las cosas de último momento; lo quieren todo para ayer, y, mire mi hermano, así no se puede.

Piense por un momento: un mes, como promedio, tiene 30 días calendarios.  A eso reste los sábados y domingos, quizás uno que otro día festivo, y, ¿con cuánto se queda en días hábiles?  Como 19 a 20 días, ¿verdad?

Entonces, si sabe que tiene que resolver un asunto que tiene fecha de caducidad, ¿por qué rayos espera al último día hábil del mes para resolver?  Así no se puede.

Soy de las pocas boricuas que hago las cosas con tiempo.  Y no es que me guste esperar, porque hasta para morir hay que esperar, pero, hago las cosas con tiempo, especialmente si son asuntos que estén relacionados con el gobierno.  Dejar acumular cosas relacionadas con el gobierno es fatal.  Tras que la tecnología que utilizan es viejita, la eficiencia de algunos “servidores públicos” se puede poner fácil en tela de juicio.  Tener que madrugar a las 3am para estar casi a las 5am en una agencia gubernamental para hacer un turno para recibir servicio, no es agradable, yendo con tiempo o tarde.  Súmele entonces que los ciudadanos comienzan a quejarse, y no es para menos. 

Pero, esto no solo se da en el gobierno; es en los lugares donde se presta servicio/atención al cliente.  Claro, aquí puedo darme un poco de golpe en el pecho y decir que no es fácil.  Trabajé y continúo trabajando en esta área vital en cualquier empresa y, cada caso es distinto; se toma tiempo, pero la clave es cuán competente sea el empleado en el manejo del asunto.

¿Qué puedo decir?  ¡Ah!  Que el boricua espera justo el día antes de San Valentín, madres, padres, época escolar, “Halloween”, Navidad y Reyes para comprar lo que no han comprado en semanas, porque en varios de esos días, el comercio cierra... que los salones de belleza se atestan de mujeres queriendo resaltar la belleza para épocas festivas, graduaciones y bailes… que los boricuas esperan a fin de mes para bregar asuntos del automóvil y cuando les toca renovar la licencia de conducir y tienen multitas acumuladas, están pidiendo cacao…  Mire, mi hermano, así. no. se. PUEDE!!!  No y no…  Ni hablar de ir al banco.  El problema no es el cajero ni el tiempo que se toma en ir al supervisor a pedir una autorización, es el cliente que, espera a llegar a donde el cajero, pedirle prestado el bolígrafo, endosar el cheque y llenar la hoja de depósito, o, si va a pagar, preguntar a nombre de quién se gira el cheque… Mire… “y respiro profundo”.  Para eso está el representante bancario en la entrada para no tener que estar con esos comportamientos de último momento… “y respiro profundo otra vez”.  El problema no es si el estacionamiento del centro comercial está lleno y no encuentra un espacio cerca de la entrada; el problema es que el boricua es cómodo con velocidad y sale tarde para los lugares, espera a último momento para ir a Australia a cazar canguros, y, como este animal brinca rapidito, el boricua empieza a llamar a todos los santos para que intercedan con el canguro para que no se les escape…


Hay que aprender a canalizarse, organizarse, planificarse para no quejarse, porque ese es el problema (lo veo así).  No espere a último momento.  Sea “nerd”, esté a tiempo.  Si cada uno pone de su parte, la eficiencia mejora grandemente.

30 de enero de 2015

El ABC de Carlos José

Carlos José...

¿Qué puedo decir?

Bueno...  Les presento a Carlos José Ortega Torres, boricua como yo, tres años mayor que yo y..., bueno, un ser que, tengo dudas que sea humano porque, mira que su personalidad es de otro planeta (aparentemente...), es lo más groovy como dice él.

Su naturaleza es cómica la mayor parte del tiempo.  Casi siempre "anda en personaje"; los compañeros de trabajo casi nunca sabemos cuando habla serio (y me está que eso es como un 5% cuando sucede y con las personas que lo hace).  Es de estos muchachos que son claros con lo que hacen, tienen y quieren en la vida y casi nunca hay un "No" para los suyos.  Es uno de esos buenazos de la vida que personas inescrupulosas se han aprovechado de él para partirle el alma en pedazos pero, sepan que no han podido.  Saludos a la gente inescrupulosa.  Saben quienes son.  Seguimos...

¿Cómo conozco a Carlos José?  Trabajando.  La primera vez que lo vi, estaba tan pero taaaaaannnnn serio, que me asusté, me amedrenté y pensé que, si él iba a trabajar en donde trabajo, iba a ser difícil trabajar/lidiar con él.  Me equivoqué y él lo sabe.  Me explicó por qué en aquel momento estaba tal como lo describí y, comprendí.  No puedo decir que es un mal compañero de trabajo porque no es así; estaría mintiendo.

A medida que ha pasado el tiempo, hemos seguido conociéndonos y es de estos varones con los que puedes sentarte a hablar de todo sin problemas (anota tener un vinito o una cerveza, que a él le gusta así...).  Le encanta hablar de historia y de teatro.  No le he visto entrar al trabajo con cara larga.  Es más, uno lo ve, ya que uno lo conoce, y se echa a reír.  ¡Es inevitable!

Aun nos queda mucho camino para andar...

El ABC de Carlos José...  ¿Por qué el ABC?  Porque conocerlo es aprender el abecedario de la vida.  Cada letra es distinta y Carlos José es aprender y descubrir todos los días que la vida es bella, que hay que sonreír ante la adversidad, que los demás no tienen la culpa de las decisiones que se toman y, que uno no puede andar con remordimientos.


Recuerda: observa y calla.  Luego jugamos gallitos y hablamos...