9 de abril de 2018

El regreso...

Hay momentos en la vida que retomarla cuesta. Cuesta en algunos casos financieramente, en otros emocionalmente y en otros muchos físicamente. Me he topado con que estoy en las tres áreas y te digo que no es fácil. No es fácil lidiar con comentarios que llegan a ti de personas que, a la larga, te das cuenta que no tienen algo productivo para hacer; lidiar con pérdidas de seres queridos y con los que aun están; lidiar qué no vas a pagar porque hay que establecer prioridades. Otra vez, no es fácil.


Pero, algo que me ayuda es mi actitud de lucha, de levantarme nuevamente, de estar decidida a realizar lo que muy probable nadie puede hacer por mí, realizar las cosas que me agradan hacer, en fin, ir a bajarme la luna sola como dicen por ahí; sobre todo, la confianza que tengo en mi Creador. Voy a emprender con lo que me apasiona. Digo, hay muchas cosas que me apasionan, pero el tema de la salud me toca la fibra y sé que muy probable a ti te llame la atención lo que voy a hacer.

Voy a emprender ayudando a otras personas que tengan una vida saludable. Sí es posible comer bien sin sacrificar sabores para sentirse bien. La alimentación es la clave en la vida. Sí ingerir agua, realizar actividad física y dormir entre 7-8 horas es clave también, pero la alimentación lo es todo.

Quiero ayudarte a que experimentes lo bien que se siente sentirse bien, amarse para poder amar al prójimo, que recibas ese cumplido con amor... eso sé hacerlo, me encanta hacerlo; me encanta poder motivar a otros, que se sientan bien en su piel, que se amen.

Va a conllevar disciplina, mucho esfuerzo, pero el resultado valdrá la pena. Lo hice una vez. Que lo haga nuevamente es nada. ¿Sabes por qué? Porque yo he sabido estar en el piso por diferentes circuntancias y así mismo he sabido levantarme, sacudirme y decirme: "Nada ha pasado. No perdiste; ganaste lección." Y es así: la vida es un caminar de aprendizaje. Nadie es experto, todos somos aprendices. Decidí regresar y no mirar hacia atrás...