Carlos José...
¿Qué puedo decir?
Bueno... Les presento a Carlos José Ortega Torres, boricua como yo, tres años mayor que yo y..., bueno, un ser que, tengo dudas que sea humano porque, mira que su personalidad es de otro planeta (aparentemente...), es lo más groovy como dice él.
Su naturaleza es cómica la mayor parte del tiempo. Casi siempre "anda en personaje"; los compañeros de trabajo casi nunca sabemos cuando habla serio (y me está que eso es como un 5% cuando sucede y con las personas que lo hace). Es de estos muchachos que son claros con lo que hacen, tienen y quieren en la vida y casi nunca hay un "No" para los suyos. Es uno de esos buenazos de la vida que personas inescrupulosas se han aprovechado de él para partirle el alma en pedazos pero, sepan que no han podido. Saludos a la gente inescrupulosa. Saben quienes son. Seguimos...
¿Cómo conozco a Carlos José? Trabajando. La primera vez que lo vi, estaba tan pero taaaaaannnnn serio, que me asusté, me amedrenté y pensé que, si él iba a trabajar en donde trabajo, iba a ser difícil trabajar/lidiar con él. Me equivoqué y él lo sabe. Me explicó por qué en aquel momento estaba tal como lo describí y, comprendí. No puedo decir que es un mal compañero de trabajo porque no es así; estaría mintiendo.
A medida que ha pasado el tiempo, hemos seguido conociéndonos y es de estos varones con los que puedes sentarte a hablar de todo sin problemas (anota tener un vinito o una cerveza, que a él le gusta así...). Le encanta hablar de historia y de teatro. No le he visto entrar al trabajo con cara larga. Es más, uno lo ve, ya que uno lo conoce, y se echa a reír. ¡Es inevitable!
Aun nos queda mucho camino para andar...
El ABC de Carlos José... ¿Por qué el ABC? Porque conocerlo es aprender el abecedario de la vida. Cada letra es distinta y Carlos José es aprender y descubrir todos los días que la vida es bella, que hay que sonreír ante la adversidad, que los demás no tienen la culpa de las decisiones que se toman y, que uno no puede andar con remordimientos.
Recuerda: observa y calla. Luego jugamos gallitos y hablamos...
